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Endometriosis: Cuando el dolor menstrual no es normal

En el mundo de la salud femenina, la endometriosis es una enfermedad crónica y dolorosa que afecta a millones de mujeres. En este artículo, explicaremos qué es, cómo se manifiesta y por qué es esencial buscar atención médica cuando el dolor menstrual no es normal.

Todas hemos sentido fatiga, pesadez, irritabilidad, además de dolor lumbar o en los pechos durante la menstruación. Sin embargo, algunas mujeres tienen tanto dolor que todos los meses pierden días de trabajo, clases, actividades familiares y personales debido a su periodo. Lo cierto es que cuando las molestias son muy fuertes, esto puede indicar un problema mayor como lo es la endometriosis, por lo que es importante que hablemos de esto.

La Fundación Chilena de Endometriosis, nos indica que “es una enfermedad caracterizada por la presencia de tejido similar al endometrio (revestimiento del útero) fuera del útero. Provoca una reacción inflamatoria crónica que puede dar lugar a la formación de tejido cicatrizal (Adherencias, fibrosis) dentro de la pelvis y otras partes del cuerpo”.

Es una patología crónica, dolorosa, invalidante, incierta recurrente, que no tiene cura y dependiente del ciclo menstrual que afecta al 10 por ciento de mujeres y niñas en edad reproductiva en nuestro país y de acuerdo a cada caso y según el grado puede causar infertilidad y dolor crónico permanente”.

Se puede localizar en la zona pélvica y presentar implantes en ovarios. Útero, trompas de Falopio y zona peritoneal (membrana que cumbre toda la pared del abdomen y pelvis) intestino grueso, vejiga, uréteres y eventualmente riñones, nervios de la pelvis, así como la zona extrapelvica, tórax y en cicatrices abdominales”.

Mensualmente, este tejido mal ubicado responde a nuestros cambios hormonales, pero al llegar el periodo la sangre se acumula y se descompone, pero no tiene dónde ir, generando inflamación en los tejidos que lo rodean. Esto puede causar dolores de diferente intensidad tanto durante la menstruación como al mantener relaciones sexuales o al hacer pipí, además de favorecer la aparición de quistes en los ovarios e infertilidad, definida como la incapacidad de lograr embarazarse después de un año de relaciones sexuales sin método anticonceptivo, impactando así gravemente la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.

Pero ¿cómo sabemos si nuestro dolor menstrual no es normal? El Doctor Aníbal Scarella, miembro del Directorio de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, nos indica que “A pesar de que la menstruación puede ser molesta, nunca debe ser un dolor intenso o invalidante. En este contexto, el primer signo de alarma que debe tener una paciente es cuando el dolor la inhabilita o le impide hacer su vida normal. Esto debe también incorporar al dolor fuera de la menstruación, el dolor intermenstrual, el dolor al defecar y el dolor al orinar, o el dolor que no se cede con los analgésicos”.

Asimismo, el ginecólogo nos comenta que “La normalización del dolor por parte de los operadores de salud, familiares y del paciente, es un elemento que retrasa significativamente el oportuno diagnóstico de quienes sufren una dolencia cuya manifestación principal es por el dolor. Esto es válido para los dolores del aparato reproductor de la mujer, en particular, la endometriosis. Sabemos que el retraso entre que aparecen los síntomas severos hasta el diagnóstico pueden pasar de siete a once años”.

En este contexto, el doctor Scarella nos indica que “El diagnóstico de endometriosis avanzadas se establece con técnicas imagenológicas o de la resonancia nuclear magnética, en particular, la ultrasonografía transvaginal extendida; herramientas útiles que tienen una alta capacidad diagnóstica de la enfermedad y permite, con una muy buena correlación, evaluar, sin una intervención quirúrgica el estado de la enfermedad de las pacientes que tienen dolores severos”.

En relación a los tratamientos, estos siempre dependerán de los síntomas que presentemos, así como de nuestra edad, las ganas de quedar embarazadas y la extensión de la enfermedad, lo que hace que cada caso deba tratarse de forma individual. Aun así las opciones más frecuentes de tratamiento son:

  • Analgésicos: pueden ayudar a aliviar el dolor asociado con la endometriosis.
  • Anticonceptivos hormonales: como las píldoras anticonceptivas, pueden reducir el crecimiento del tejido endometrial y aliviar los síntomas.
  • Progestinas: estas hormonas pueden detener o retrasar la ovulación, reduciendo así el crecimiento del tejido endometrial.
  • Cirugía laparoscópica: es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo en el que se utiliza un laparoscópio para extirpar o destruir el tejido endometrial fuera del útero.
  • Terapias complementarias: la aplicación de calor en el área afectada o la realización de ciertos ejercicios y técnicas de relajación las cuales pueden ayudar a reducir los síntomas.

Es fundamental comprender que la endometriosis es una enfermedad crónica que no desaparece por sí sola. Si sospechas que puedes tener endometriosis debido a la intensidad del dolor menstrual y otros síntomas destacados, es crucial buscar atención médica. Un médico especialista en ginecología podrá realizar un examen físico, recopilar su historial médico y, si es necesario, realizar pruebas adicionales como una ecografía o una laparoscopia para confirmar el diagnóstico.

Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.

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